Ha pasado ya un año de la tragedia del sur. Un terremoto que dejó, según cifras oficiales del INEI, 595 muertos. He seguido las noticias con cierta desazón, algo de desconfianza y mucha perplejidad. Salvo contadas excepciones, ningún periodista, de ningún medio, se atrevió (porque, al aparecer, atrevimiento hay que tener) a denunciar las verdaderas falencias que ocasionaron que el número de fallecidos sea tan alto.
Se habla de prevención, Defensa Civil y las municipalidades tratan de hacer lo suyo, y bueno, después de un Mesa Redonda o de un Utopía, algo se hace, mucho se denuncia y luego se olvida, pero queda alguito. Se procesan personas, al menos algo de alboroto se hace. Sirve de poco, pero peor es nada.
¿Se pudieron evitar tantas muertes en el sur? Claro que sí, no todas pero sí muchas, muchísimas. Entonces, si se pudieron evitar y no se evitaron, ¿los responsables han sido denunciados, procesados y sentenciados? ¡Por supuesto que no! En el colmo de la impunidad de los culpables y la cobardía de los medios y la complacencia de las autoridades, ni siquiera se ha deslizado la idea de mencionarlos.
Pero si es un fenómeno natural, ¿qué se puede hacer?, se preguntarán. Prevenir, se puede y se hace. Solo que hay quienes no lo hacen, así de simple.
Recuerdo clarísimo el rollo del hotel Embassy, una construcción de cuatro pisos cuya estructura solo estaba hecha para dos. Hasta portadas de diario tuvo, El Comercio lo llamó el ícono de la devastación, y se preguntaba ¿cuántos Embassy más habrán?
Pregunta mal formulada. Lo correcto es cuestionarse ¿cuántas iglesias católicas son el verdadero ícono de la devastación? Tres iglesias: la de Pisco con 200 muertos, la de Chincha con 57 y la de Ica con 17, suman 274 muertes, casi la mitad del total. ¿Se ha hecho alguna denuncia al respecto? ¿Siquiera se ha cuestionado la seguridad de una iglesia? Absolutamente nada.
Nadie ha pronunciado palabra alguna. Imaginemos que el terremoto se hubiese producido en Lima y de 595 muertos, 274 hubiesen fallecido dentro de Saga o KFC. ¿Se imaginan el escándalo que hubiese sido? Congresitas, alcaldes, taxistas, mujeres, deudos, periodistas, animadores, y -claro está- hasta curas (encabezados por Cipriani) hubiesen puesto el grito en el cielo y exigido justicia (y no solo divina) Los responsables a la cárcel, indemnización a los deudos, y demás.
Pero esas 274 personas no murieron en Saga o KFC, murieron dentro de una iglesia católica, y dicha institución en vez de afrontar su culpabilidad y resarcir, inició -de inmediato- campañas para recaudar dinero con el fin de reconstruir sus edificios en ruinas. Los medios en vez de señalar, hablaban de milagros porque una imagen (resguardada sobre un arco) no había sufrido daño alguno. El mundo al revés.
He visitado algunas iglesias durante este año y, salvo en Las Nazarenas, en ninguna otra tenían señalizadas zonas de seguridad, contaban con luces de emergencia o extintores o tenían salidas de emergencia. De inmediato salta la pregunta más lógica y evidente, ¿cómo es posible que les den autorización para recibir gente a diario si no cumplen con las normas mínimas de seguridad? La impunidad en su más alto grado: las iglesias católicas se rigen con normas especiales y no requieren autorización de INDECI para funcionar, ¡no necesitan licencia de funcionamiento! Como lo leyeron, tienen impunidad total. Pueden funcionar en el edificio más inseguro del país, y todos felices. Y ojo, no es que "puedan" funcionar en construcciones lamentables, lo hacen. Y es por eso que murieron tantas personas en el sur. Porque un edificio público (como lo es una iglesia) necesita cumplir normas mínimas (sí, no se pide súper edificaciones, solo normas mínimas) para evitar tragedias. Tragedias que a la iglesia católica le importa un bledo, al igual que a las autoridades, al igual que a la gran mayoria.
J^P
EL RETO (1): ¿Cómo me metí en esto?
Hace 2 semanas







4 verdades:
Saludos Mitomano,
tu reflexion es genial, y digna de seguir siendo pensada,
y no solo de la seguridad en los templos catolicos, sino también en los evangelicos,
Jorge
Te quiero pero...me dormí
Kisses*
jorgix
Buen punto, los templos evangélicos deben tener todas las medidas de seguridad necesarias para espacios públicos y masivos. Desconozco el tema de los evangélicos, pero sería bueno que se preocuparan por el tema. Nunca está demás.
dennisa enmarañada
Gracias por intentarlo y llegar hasta "(encabezados por Cipriani)". Tal acto significa mucho para mí. Un beso.
J^P
asu.....pero eso es mas de la mitad de post "(encabezados por Cipriani)"....chvr
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